El romanticismo AMLO /En la opinión de David González

Por David González López

 

El 2 de julio pasó algo inusual para la historia política mexicana, pese a los pronósticos de incertidumbre de la historia electoral en nuestro país, ha ganado por primera vez la presidencia un partido de izquierda. Lo cual trae consigo esperanza de un cambio para la población en general.

 

Esperanza que se traduce en buenos deseos llenos principalmente de mejoras económicas, que se espera llegue a los hogares de nuestro querido México.

 

“Que nadie se quede sin estudiar”, aunque algunos solo vallan a perder el tiempo, “que nuestros viejitos no se queden sin su asistencia económica”, aunque estos no la necesiten y que en caso de necesitarla con gusto sus familiares cobraran. “Que las madres solteras reciban su ayuda para el hogar”, aunque de solteras solo tengan la beneficencia.

 

Ahora, pongámonos serios, el triunfo de Andrés Manuel López Obrador trae esperanza a una población cansada de los malos manejos de los gobiernos, es un castigo a los partidos que abusaron del cargo que se les dio y un grito de desesperación a una situación de abuso insostenible, desenmascarado por la historia.

 

El gobierno de izquierda tiende a ser proteccionista con la población, lo cual es un punto bueno. Impulsar a la población más desamparada de México, las personas de la tercera edad, las madres solteras, los jóvenes que desean estudiar, pero todos sin recursos, “que en verdad lo necesiten” empleos mejor remunerados e impulsar todo el potencial del país, campo, turismo, petróleo etc, etc.

 

Pero también hay que ser claros en lo personal pienso que no ganó el partido Morena, ganó la figura de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y de aquí se desprende su mayor debilidad, el Presidente de un país no es esa imagen romántica que se tiene de una persona que quiere lo mejor para sus gobernados y de esta forma puede complacer caprichos de cada uno de ellos, es la representación de un partido el cual está conformado por muchas figuras políticas que nutren y consolidan el proyecto.

 

De esta manera, AMLO formó Morena y nutrió su triunfo con coaliciones de otros partidos, es imposible que una sola persona pueda estar al pendiente de cada uno de los engranes de un sistema tan grande.

 

Esto no hay que olvidarlo, pues de esta forma todo apunta a que en la estructura de gobierno AMLO, su partido tendrá mayoría. Lo cual en teoría es bueno y esperemos que esto sea cierto, esperemos que los personajes que se le unieron lo apoyen y no solo hayan llevado a cabo estas acciones para seguir vigentes en la política del próximo sexenio.

 

De la misma forma los ciudadanos tenemos que ser honestos y no volvernos dependientes del hecho de ser mexicanos, se necesita impulsar, no mantener y hacer mal uso del estado benefactor, para que los proyectos explicados en campaña se puedan consolidar, reflejo de los deseos de una sociedad por mejorar.

 

--

 

David González López es estudiante de Estudios Socioterritoriales en proceso de titulación, en la UAM Cuajimalpa, ha sido servidor público en la CDMX. Twitter: @7Dav1

 

FOTO: MARIO JASSO /CUARTOSCURO.COM

 

Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

 

izas

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto

Minuto a Minuto